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“Protección de los cementerios como espacios de memoria, arte popular e historia”  E-mail
Jueves, 03 de Abril de 2014 10:01

PROYECTO DE DECLARACIÓN

INICIATIVA: Senador David Rolando Dos Santos.

 

TEMA: “Protección de los cementerios como espacios de memoria, arte popular e historia”.

FUNDAMENTOS

Honorable Cámara:

Elevo a consideración el presente proyecto, mediante el cual, a solicitud de representantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, del Instituto Superior de Formación Docente - ISFD de Ituzaingó-, e investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – CONICET- , se propone declarar de interés de esta Honorable Cámara, la protección del arte funerario popular de los cementerios públicos municipales de la provincia de Corrientes, cementerios familiares, enterratorios y cenotafios a la vera de los caminos y rutas, considerándolos como espacios de memoria, arte popular e historia a nivel regional

El cementerio es un patrimonio que se tiene, sufre mutaciones y evoluciona con el paso del tiempo. Es un espacio por el que transitan con peso propio las identidades de nuestros pueblos. Gutiérrez Viñueles (2008: s/p)

Ariès (1984) nos recuerda cómo el surgimiento del cristianismo, en su etapa insipiente, marca un giro relevante en lo que incumbe a la relación entre los hombres y sus muertos. Se instala la necesidad de inhumar los cuerpos en espacios cercanos a los lugares sagrados. De esta forma proliferan las catacumbas donde los primeros cristianos eran enterrados. Ahora bien, cuando el cristianismo se constituye en religión oficial del imperio ya no era necesario ocultarse y ocultar a los muertos, tanto las Iglesias como los cementerios abandonan el inframundo y emergen hacia la superficie. Aunque, como expone Saguar Quer (1988), Antonio Pío prohíbe los enterramientos en los poblados del Imperio y Carlos III restituye la idea de los cementerios por fuera de las ciudades. Pero por sobre estas mentalidades los cementerios igualmente se localizaron junto a conventos, Iglesias, monasterios, catedrales como necesidad de salvación.

Como señala Foucault (1984) eran muy visibles las jerarquías mortuorias, las clases más distinguidas ocupaban capillas privadas, bóvedas. La nave central de las Iglesias era el espacio del clero y la realeza. La población restante ocupaba los cementerios parroquiales; en los bordes de inhumaban aquellos que no podían solventar una capilla privada y en los centros se instalaban las fosas comunes, vaciadas e incineradas cada tanto.

Menciona Blanco Sales que el crecimiento demográfico, y por lo tanto de cadáveres, experimentado desde la Edad Media en ciudades, en su mayoría, amuralladas hizo insostenible la cohabitación con los camposantos, hasta tal punto que se consideraron como los focos de infección de muchas epidemias. Este clima de aversión se vio incrementado con el cambio de mentalidad, desde el Concilio de Trento se condena el apego al cuerpo en favor del alma. La religión ya no concedía tanta importancia a la tumba y por consiguiente, el cementerio perdía relevancia en la sensibilidad religiosa, se opera de este modo una progresiva laicización de los camposantos que irá en aumento en los siglos posteriores.

Por otra parte este olvido relativo del muerto poseía sus antecedentes en la mentalidad de la Edad Madia y la vida en las ciudades amuralladas, sumada a la proclamación del Concilio de Trento donde se condenaba al apego al cuerpo y se establecía cuidar al alma. Aries (1984) señala que en las topografías urbanas, el cementerio ya no está visible o ya no tiene identidad; se confunde con las dependencias de la iglesia, con los espacios públicos. Esas largas alineaciones de monumentos que se alejaban de las villas romanas como los rayos de una estrella han desparecido. Se podrá esculpir o pintar transidos en el suelo o los muros de las iglesias o en las galerías de los claustros: los signos de la muerte no son ya aparentes, pese a la frecuencia de la mortalidad y la presencia de los muertos. Éstos no hacen más que aflorar en el polvo o en el barro. Están ocultos. Reaparecen sólo, y además bastante tarde, en raras tumbas visibles. Las civilizaciones de la Edad media y de la época moderna, hasta el siglo XVIII por lo menos, no concedieron a los muertos ni espacio ni mobiliario.

Subraya Foucault (1984) que recién a partir del siglo XIX se expande la individualización de las tumbas tal como las podemos conocer en la actualidad, del mismo modo es en este siglo donde los cementerios son trasladados a los límites de las ciudades. El traslado de los cementerios registra su causa más significativa, como señala Blanco Soles, en el aumento demográfico de vivos y muertos y la imposibilidad de que convivan en un solo espacio los cementerios y las ciudades; la aparición de lo que se ha dato por llamar “la obsesión de la muerte como enfermedad” (Foucault; 1984: 9).

Así, hasta finales del siglo XVIII, se mantuvo la idea de que los muertos ocasionaban las enfermedades a los vivos y que la presencia del muerto en lugares próximos propagaba la muerte.

Sin duda el cementerio de la actualidad no es ya la reproducción subterránea del mundo de los vivos que era en la Antigüedad, pero observamos perfectamente que tiene un sentido. El paisaje medieval y moderno ha sido organizado alrededor de los campanarios. El paisaje más urbanizado del siglo XIX y de principios del siglo XX ha tratado de dar al cementerio o a los monumentos funerarios el papel cumplido antes por el campanario.

Podemos observar que tanto en Corrientes como en el Sur del Paraguay, y por experiencias registradas en toda la Región, los Cementerios públicos responden a configuraciones similares o recurrencias que nos hablan más de similitudes que de divergencias.

Pero resulta que desde el punto de vista de las artes y del patrimonio las  temáticas funerarias, se ha vuelto recurrente a que los análisis se ciernan casi exclusivamente sobre los cementerios monumentales, olvidándose, por no tener a priori fines eruditos, a los materialmente más modestos. Un camino absolutamente equivocado. Los  cementerios populares ubicados en pueblos alejados de las grandes urbes suelen proporcionar expresiones mucho más genuinas, más originales (quizá justamente porque están hechos por artífices que nunca persiguieron el “ser originales”) y que testimonian sin ambages la riqueza cultural de nuestro continente.

Como expone Cheves Castaño (2010) para la antropología, la muerte ha sido de especial interés a nivel individual y social, dan cuenta los trabajos etnográficos y conceptuales que se han derivado de investigaciones en comunidades africanas, asiáticas y occidentales (Gluckman, 1962; Thomas, 1983; Evans-Pritchard, 1980,1991; Durkheim, 1982, 1999; Abramovitch & Palgi, 1984; Hertz, 1960; Huntington & Metcalf, 1991; Malinowski, 1993; Verdery, 1999; Flores & González, 2007; entre otros), en donde la muerte es asumida como potenciadora de las relaciones sociales de un grupo que, a través de los rituales y prácticas funerarias, manifiesta los vínculos de orden político, económico y sociológico que subyacen a ella.

En síntesis el cementerio ha sido el signo de una cultura donde pareciera detenerse el tiempo, por ello, solicito vuestro acompañamiento para la aprobación de este proyecto en los siguientes términos:

 

 

POR ELLO

LA HONORABLE CAMARA DE SENADORES DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES

DECLARA:

 

Artículo 1°: De interés de esta Honorable Cámara,  la protección del arte funerario popular de los cementerios públicos municipales de la provincia de Corrientes, cementerios familiares, enterratorios y cenotafios a la vera de los caminos y rutas, considerándolos como espacios de memoria, arte popular e historia a nivel regional.

Artículo 2°: De forma

 

DADA en la Sala de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Corrientes, a los………………..….. del mes de…….…………… de  dos mil catorce.

 

 

Dependencias del la Cámara

► Direccion General de Administración.

► Departamento de Liquidaciones.

► Departamento de Personal.

► Departamento de Ceremonias y Protocolo.

► Departamento de Prensa.

► Departamento de Biblioteca.

► Departamento de Asuntos Jurídicos.

► Departamento de Archivo.

► Departamento de Intendencia.

►Division de Informacion Parlamentaria.

David Dos Santos. Senador provincial en Corrientes Argentina ©Copyright 2013. Permitida la reproduccion bajo citacion de la fuente.
Area de difusion y prensa: Bianca Roschioni